A PIE POR LOS PUERTOS: EL RIO DE LOS VALLES

Desde el comienzo, seguiréis, siempre, las señales del charco del Vidrio y el Mas de Pau. En el cuello de la Cruz comienza el camino de tierra, y tardará diez minutos a hacer hacia otro camino (a la izquierda) al inicio del cual está la señal de los Valles, y ciento cincuenta metros de la confluencia de los dos ríos: el de los Valles y el Algars.

 

Hay caminaréis un rato corta y alcanza la orilla del río y dos senderos, que le guiarán en el mas de los Valles: la de arriba, por la izquierda, con señales amarillo y blanco, es más rápida y segura (por la otra puede meteros los pies en el agua con la rapidez y el silencio de un suspiro); la de abajo, que sigue el río arriba, es afrodisíaca, alucinante; más aconsejable en primavera y verano, por si dicidiu zambullirse en las aguas cristalinas y empaparse os del brillo de las escamas de las madrillas y las tortillas.

 

Más arriba, a la derecha, en una pequeña loma, el Mas del Botz despedirá de vosotros: hace tanto tiempo que sus habitantes no acarician las piedras de las paredes, ahora asoladas; y el humo del fuego, por las noches salvajes, no calienta las vigas de madera de pino del caserón ...

 

Y, de repente, después de una curva, aparecerán los restos del majestuoso pero de los Valles. Su corpachón, regia, en medio del valle, impone; y por los viejos campos, rebosantes de hierbas y fenassos, muy a menudo, pastan los salvajes y cazan los zorros y las garduñas.

 

El sendero te llevará a la otra parte del río. Hay localizaréis dos senderos más: hacia la derecha, con señales en el suelo, a las rocas, haría cabeza, el cuello de Xerta, en un santiamén, en la pista principal y el río Algars, entre el Mas de Pau y el charco del Vidrio; vosotros tomaréis la de la izquierda, que sube lentamente por el margen derecho del barranco del Pedregal o del Estrecho del Hombre. No os podéis perder.

 

Al cabo de cinco, seis ... cuartos de hora, después de haber paseado por el cauce del barranco y de abandonarlo, cuando el sendero subirá por una pendiente bastante pronunciada, hay un reguero de agua, musgo húmedo en las piedras ..., se encuentra cerca de la fuente del Barranco del Pedregal, que nace en medio del barranco, y forma tres o cuatro charcos de agua.

 

Aún más arriba, a la derecha, por la vegetación espesa, están los balsa de en Minguet, por los que ya no corre el agua desde hace algunos años.

 

La subida es un poco larga, pero muy entretenida y agradable, ya que transcurre por bosques de pinos verdísimos y encantadores.

 

Y aún más arriba, el cuello de Miralles !, en la pista que sube del Área Recreativa de la Franqueta. A pocos metros del cuello, por la izquierda del camino, está la balsa para la prevención de incendios, amamantada por la fuente del acebo. Y por el lado de la balsa se escapa el sendero que sube al refugio de Terranyes, en medio de la cual hay el pimpollos y el Ramut: dos pinos monumentales!

 

Regresa a la pista y proseguiréis caminando en ella hasta el cuello de Montfort, desde el que os desviaréis por el sendero que hay a la derecha. Debajo, sin problemas, hasta el Mas del llosera; unos doscientos metros antes del cual, muy escondida, sucia y abandonada, en medio de la torrentera, hay localizaréis la fuente del Rincón (la abundancia de juncos, los fenassos altos, y su silencio -siendo el ruido del goteando que se escuela entre las piedras- la delatarán); sin embargo, siempre es fácil de encontrar un pequeño charco para llenar en él la cantimplora.

 

Abajo, el río Algars, los acianos que cazan y las damisela, que quieren asustadas. Los chopos os saludarán y harán sonar las hojas.

 

Enfrente, el Mas de Pau (véase recorrido núm. XX) que ofrece descanso y cobijo, sobre todo, por las noches afiladas de invierno, en el que el frío te ahoguen los huesos; y la encina y el roble centenarios, que le acompañan desde la infancia, le garantizarán sombra regalada, música de cuna. La belleza mana a raudales, y no hay tiempo suficiente para beber hacerte toda.

 

Río arriba, a unos quinientos metros, encontrará los colmillos del Mas de Pau. Y al pie del roble, por una canal de tejas, cae un hilo de agua de montaña: la fuente del Mas de Pau, que viene canalizada desde su nacimiento.

 

Y camino abajo, a doscientos metros de la casa, poco antes de atravesar el río, a la derecha, observará un paso de zorro que se acerca al Algars: no se deje la fuente del Grevolet, bajo un acebo, que os escarritxarà los pies.

 

Muy rápidamente, por la pista, que sigue la corriente del agua, aterriza en el mas de Damián: refugio no vigilado, donde podrá dormir y hacer fuego.

 

Ahora, hoy, o al día siguiente, sólo hace falta que os suelte, y haga camino! El paseo, con la compañía de la voz simpática de las aguas del río, y las formas originales de las rocas que visten las dos crestas montañosas, es distraído.

 

Ya estás en el charco del Vidrio: cascada, remolino, balsa inmensa de ojos azules pintada por los pulpejos de la naturaleza; tenéis una visita obligada. Aquí perderá la noción del tiempo, y la paz caerá en forma de lluvia, de un agua que no moja, pero que empapa, y os assuavirà el cansancio, las penas (si aún os queda alguna, después de este día tan espléndido) ...

 

Si decide quedarse a ella a dormir, para compartir las canciones de las estrellas y la música de la noche con el charco, no se preocupe por los vehículos, los tenéis en menos de una hora.

 

TOT PARC 2015