LA FAUNA DEL DELTA

 Por Cristian Jensen

Consideraciones generales

 

El Delta del Ebro tiene una extensión de 330 kilómetros cuadrados, de los cuales, más de un 60% son campos de arroz. Por tanto, el arrozal es el hábitat principal que marca el paisaje general. Cuando esté planeando una visita a esta zona, será muy importante conocer el ciclo de cultivo del arroz, ya que dependiendo de la época del año, puede encontrar desde campos secos, completamente verdes con agua en la base, o simplemente campos inundados. El arrozal, aunque artificial, es una zona húmeda que muchas aves utilizan para alimentarse y luego ir a reproducirse o refugiarse en las lagunas, bahías, playas o penínsulas.

 

Es importante que el visitante se informe del estado de algunos caminos sobre todo los de acceso a la Punta del Cuerno y el Fangar, ya que tormentas y fuertes vientos pueden haber hecho estragos.

 

La red de carreteras y caminos pueden parecer laberínticos ya que existen pocas referencias para orientarse, y la señalización está a menudo dañada por la maquinaria agrícola dificultando al visitante encontrar los lugares a los que quiere legar.

Es recomendable que el visitante que quiera ver la fauna, en especial las aves, use prismáticos, telescopio o realice las excursiones organizadas con un vehículo y guía. De esta forma aprovechará al máximo la visita a este parque y evitará posibles malas experiencias.

 

El Delta del Ebro en invierno

 

Durante los meses de invierno, los arrozales del Delta del Ebro se mantienen con agua hasta el mes de febrero. Este factor favorece las aves acuáticas, que provienen del centro y norte de Europa, que encuentran gran cantidad de alimento en un clima mucho más cálido. En el Delta se han llegado a contar hasta 330.000 aves acuáticas invernantes, haciendo de esta zona, una de las más importantes de España para la invernada de aves. Las lagunas se cubren de miles de patos como la cerceta, el pato cuchara, el pato rabudo, el pato arlequín y el pato blanco. Las fochas crean grandes y densos grupos que se alimentan de plantas sumergidas todo zambulléndose.

 

Durante estos meses se labra la tierra que aún mantiene el agua; este proceso se denomina fanguear. Cuando esto sucede, se produce uno de los espectáculos más maravillosos que el Delta puede ofrecer; grandes concentraciones de aves se agrupan detrás del tractor. Cientos ya veces miles de aves buscan en el barro gusanos, peces, cangrejos de río y otros bichos que la maquinaria va dejando al descubierto. Garceta y garzas grandes, garcillas, garzas reales, lavandera, marionetas, gaviotas oscuros, gaviotas patiamarillas y en especial las gaviotas vulgares; son entre otras muchas aves, las que aprovechan este momento para alimentarse.

 

Un ave muy bonita y común durante los meses de invierno es la avefría o marinera, como la llaman en el Delta: con su cresta en punta y su espalda verde, siempre corretea en busca de gusanos, y llena el paisaje de la arrozal con su voz.

A partir de febrero, los campos se dejan secar gradualmente, encontrándose agua sólo en los arrozales más costeros del delta. En las lagunas ya las bahías se mantiene el agua y es allí donde los pájaros se concentran para pasar estos dos meses en los que los arrozales están secos.

En el Delta se produce una caza muy intensiva y es por este motivo que el Parque Natural prohíbe el paso, por razones de seguridad, en algunos caminos en fechas marcadas. Infórmese de las fechas y zonas donde se va a cazar, ya que esto rompe la tranquilidad • dad de las aves y de los visitantes.

 

El Delta del Ebro en primavera

 

La primavera es una época de muchos cambios en el Delta. Los arrozales se secan y muchas aves que han pasado el invierno, comienzan su migración hacia sus zonas de cría, más al norte. Muchas de ellas se reproducen en el centro y norte de Europa, por lo que tienen varios miles de kilómetros de viaje. Correlimos de diferentes especies como agujas, pulidos, gambas rojas, andarríos chico, batallas y un montón de paseriformes harán parada en el Delta para alimentarse y descansar de las fatigas de la migración. El campeón de los migrantes es el correlimos patinegro, que procedente de África ecuatorial, hace parada en el Delta, para continuar hasta la zona más nórdica de Rusia; o el mosquitero amarillo gordo, que sólo con diez gramos de peso, recorre volando más de 4.000 kilómetros de viaje.

Durante los meses de marzo y hasta mediados de abril, los arrozales se mantienen secos, para que la tierra se endurezca y respire. En estos meses se realizan las tareas de arada en seco y el aplanamiento de los campos con los tractores. No es hasta bien entrado el mes de mayo, cuando todo el Delta está lleno de agua y el arroz comienza a emerger por encima del agua.

 

Piernas largas, con sus patas largas y delgadas se reparten por todos los campos, caminando y picante a la superficie del agua en busca de insectos. Esta ave altiva y algo cómica, recibe su nombre de piernas largas, a su parecido a una cigüeña en pequeño.

Como esta ave, un sinfín de aves comienza a llegar desde África tropical, para hacer del Delta su zona de nidificación. Entre las más destacadas encontraríamos el avetorillo común, la garza imperial, la pagaza piconegra, el charrán, el charrán común, la garcilla cangrejera o el carricero tordal. Este último llenará el ambiente de los cañaverales con su canto, con el que se ha ganado el nombre local de xixarrot.

Es también la época en la que las gaviotas de Audouin llegan a su colonia de cría en la Punta de la Banya. Este pájaro es un icono de la conservación en el Delta y en España. En peligro de extinción ya hace unas décadas, ahora disfruta de un mejor estatus. Su población se ha recuperado y con unas 14.000 parejas, más del 60% de la población mundial, vienen de Marruecos y Mauritania para criar el Delta cada verano.

Si sabe buscar, con un poco de suerte, podrá ver bailar los flamencos rosados. Se agrupan en cientos e incluso miles, y todos a la vez realizan un zapateado con los cuellos estirados y moviendo la cabeza de un lado a otro.

 

El Delta del Ebro en verano

 

A finales de junio los arrozales se encuentran en su máximo esplendor. El color verde intenso de los campos dibuja un paisaje de postal. Las aves están muy atareadas buscando comida para sus polluelos y como hace meses que no se caza, podremos acercarnos más, siempre que no las molestamos. Es esta época la más indicada para los visitantes con especial interés por la fotografía. El fotógrafo bien equipado, y siempre con respeto y cuidado, podrá hacer instantáneas preciosas de muchas aves.

Veremos hembras de ánades reales y pato colorado creen carreteras, canales y caminos; perseguidas por sus patitos, mientras que otras aves como la garcilla cangrejera, la garceta, la garza, el martinete y la gaviota esperan que alguno de los pollitos se despiste para comérselo.

En las zonas de reserva natural, muchas aves se están reproduciendo, por eso hay que recordar a los visitantes que no se pueden dejar los itinerarios marcados por el Parque Natural ni entrar en fincas privadas sin permiso.

Durante los meses de julio y agosto, el arroz seguirá creciendo, espiga y madurando. A mediados de agosto comienza a volverse de un color rubio, indicando que la época de la siega se acerca.

La garcilla cangrejera, una de las joyas faunísticas del Delta, se sitúa inmóvil en los márgenes de los canales y arrozales, a la espera de una ranita o de un pez. Esta especie tiene en esta zona su principal núcleo de nidificación de España y Europa occidental. Las garzas imperiales prefieren situarse en medio de los arrozales, sólo sacando la cabeza, asemejándose a una serpiente.

Los mosquitos son frecuentes cerca de las lagunas, aunque mucho menos abundantes que hace unos años. Las personas sensibles a las picaduras de estos animales deberán comprar repelente y usarlo sobre todo por la noche.

 

El Delta del Ebro en otoño

 

La siega del arroz comienza en septiembre y octubre coincidiendo con la migración hacia el sur de muchas aves. La maquinaria deja al descubierto el suelo negado de agua, y detrás, los rastrojos donde muchos pájaros aprovechan para encontrar comida.

En estas fechas las aguiluchos comienzan a llegar. Esta rapaz, relativamente común en el Delta durante los meses más fríos, planea y sobrevuela a ras de arrozal, en busca de sus presas. Los garzas rojos imperiales marchan hacia África, dejando sitio a garzas y las garzas blancos, que llegan procedentes del norte de Europa.

Se suman miles de estorninos vulgares, cubriendo el cielo como una nube negra, antes de ir a dormir, en cañaverales y árboles de gran apariencia. Danzan en el aire formando figuras y formas móviles de gran belleza, que harán disfrutar mucho del espectador.

 

TOT PARC 2015