LA GASTRONOMÍA DEL DELTA

Por Josep Polet

El delta es un espacio singular, que tiene sus propios atractivos. Cuando alguien me dice que el delta es muy bonito, yo siempre contesto que es diferente; más bonito que otros lugares puede ser no, cada sitio tiene sus propios atractivos, lo que hace falta a veces es buscarlos.

Pero cuando me dicen que el delta se come bien siempre digo que sí. Creo que el delta es uno de los lugares donde se come mejor y variado del mundo. Es el lugar donde la llamada dieta mediterránea tiene su máxima expresión y está mejor representada.

 

Esto creo que es debido a tres cuestiones fundamentales:

 

La primera es la abundancia de recursos, como son:

Las aves acuáticas, el arroz, una fértil huerta mediterránea, la pesca en el mar, en las marismas, en el río, a las lagunas y los canales, el marisco, los animales de corral, los matorrales de los alrededores con una antiquísima tradición olivatera (olivos bimilenaria) y de cultivo de la vid, los pastos de toros y ovejas, etc.

 

La segunda es el aislamiento tradicional de la gente del delta con su entorno inmediato.

Este aislamiento hacía que aprovecharan todo lo que tenían a mano sin muchos prejuicios. Recuerdo de pequeño que cuando alguien venido de fuera nos veía comer ranas exclamaba «- Sapos coméis?», O cuando nos veía comer anguilas «- Serpientes coméis?» O cuando veía que nos comíamos la sabrosa angula «- Cuques coméis?». Productos que ahora son considerados las delicias de los mejores gourmets ya menudo adquieren precios auténticamente prohibitivos.

 

Y la tercera, el contacto con las diferentes civilizaciones que navegaban por el Mediterráneo.

La desembocadura del Ebro era un gran atractivo para todos los que navegaban por el Mediterráneo, fuera con interés comercial o depredador. La desembocadura y el delta ofrecían los navegantes agua dulce, un buen refugio para descansar o esconderse, la posibilidad de aprovisionarse de productos frescos y otras muchas ventajas, aun sin tener la presión de ningún castillo o fortificación cercana que los pudiera intimidar.

Este contactos esporádicos dejaban su huella, y donde más se nota su influencia es en los modos de pescar, las de cocinar y las de conservar la pesca (los Chapadillos).

 

Creo que la gastronomía es uno de los atractivos más importantes del delta y que esto se ve reflejado en que cada vez más los restaurantes se preocupan en adaptar y hacer compatibles los platos tradicionales con sus sofisticadas cocinas para poder ofrecer a sus clientes los más exóticos, sorprendentes y sabrosos platos.

 

Como esta cocina es un conglomerado cultural importante, y ante la tendencia actual en valorar las uniones de culturas, creo que algún día la gastronomía del Delta se declarará patrimonio de la humanidad o algo parecido.

 

Un consejo, puede las jornadas gastronómicas de los pueblos del delta, y sobre todo pedir aquellos platos que no está seguro de lo que son, os llevaréis auténticas sorpresas.

TOT PARC 2015