LA PLANTADA

Después de algunos intentos aislados de cultivar arroz en el entorno del Delta, fue a partir del año 1856, con el aprovechamiento del agua del Canal de Navegación de Amposta en San Carlos de la Rápita, cuando comenzar la que sería la gran revolución agrícola del Delta con el cultivo del arroz.

 

Los inicios

 

Inicialmente parece ser que la forma de cultivo era la siembra directa de la semilla del arroz dentro de los campos inundados. Este sistema funcionó bien al principio, pero en el momento que otras plantas acuáticas (las malas hierbas) se iban extendiendo y proliferando por los arrozales, cada vez era más difícil obtener buenas cosechas para que estas malas hierbas superaban el arroz.

 

Entonces se adoptó el sistema de trasplantar, que consistía en sembrar el arroz en unos campos un poco protegidos y cuando las plantas tenían unos 20-25 centímetros arrancaban y se trasplantaban los arrozales ya preparados, dando una cierta ventaja en las plantas del arroz sobre las malas hierbas que todavía tenían que salir.

 

En la década de los 60 con la aparición de los herbicidas y las cosechadoras • lectoras, se volvió a implantar la siembra directa, desapareciendo el sistema tradicional de plantar arroz.

 

La cantera

 

Para poder conseguir una buena cosecha era necesario adelantarla lo antes posible ya que las cosechas más atrasadas eran perjudicadas por las plagas del arroz. Por este motivo era necesario avanzar también los planteles, aunque tenía el inconveniente de aumentar el riesgo de su pérdida, ya que las temperaturas todavía eran poco altas y los días y la insolación más cortos.

 

Para conseguir avanzar la siembra, la mayor parte de los terrenos próximos al río se dedicaban a hacer semilleros y, con motores, los llenaban de agua del río. De este modo podían sembrar antes de que soltar el agua a los canales y avanzar así unos días la cosecha. Se plantaban cañaverales al borde para proteger los planteles del viento de arriba y la tramontana. Si se perdía el plantel tenía que preparar urgentemente otro soto (pedazo de tierra donde se cultivaba el plantel) y hacer una siembra de emergencia, normalmente con el arroz destinado para comer.

 

La selección de la semilla normalmente se hacía en agosto, seleccionando una zona donde el arroz fuera sano y granate, y hasta el momento de segar, se intentaba limpiar el máximo posible de malas hierbas y rebordonir el trozo seleccionado. Tras mete la hoz, las gavillas (conjunto de hebras y espigas cortadas y ligadas) seleccionadas no se trillaban, y se ponían en unas pequeñas fajinas bien protegidas. Cuando ya se había recogido toda la cosecha, se cogían estas gavillas y se golpeaban con un garrote hasta Escarrer el grano de las espigas. Este grano que se recogía, se secaba, se abanicaba y se guardaba como un tesoro hasta el momento de sembrar el.

 

La fiesta de la Plantada

 

Hace unos años que el Delta, los ayuntamientos de algunas poblaciones organizan con notable éxito la Fiesta de la Plantada Tradicional del Arroz para recuperar, con objetivos culturales y turísticos, las actividades tradicionales del Delta. Cada una de ellas tiene unas variedades específicas que la diferencian del resto.

 

La característica más importante de esta fiesta es la participación. Para facilitarla, se organizan tres grupos: una formada por antiguos plantadores, los expertos, que hacen una demostración de plante profesional; la segunda, constituida por los potros que son los que han aprendido a plantar en anteriores fiestas del plantar y perfeccionan su estilo; y por último, otra pandilla formada toda por debutantes, en la que la gente que no ha plantado nunca, tiene la oportunidad de aprender. A la vez que se participa en una actividad de un gran contenido cultural, se puede disfrutar de una manera lúdica y económica de los beneficios terapéuticos y físicos de caminar por dentro del barro y del agua de un arrozal.

TOT PARC 2015